martes, 4 de abril de 2017

Capitalismo S- XXI. Tipos negativos. Finalizan ya



Los tipos de interés negativos son una rareza en el capitalismo, lo que es igual a decir que pagar dinero por tenerlo depositado o para que te lo guarden era muy raro en este mundo. Lo conocido, hasta hace dos años, era que los préstamos tenían un precio x, representado por el tipo de interés, siempre positivo. Quien pedía prestado pagaba por ello, si alguien prestaba cobraba por ello. Los ahorradores depositaban el dinero en entidades financieras, ellos prestaban su dinero al banco, cobrando algo, las entidades financieras que a su vez lo prestaban a inversores particulares, empresas, o estados, cobraban tipos de interés superiores a los que pagaban por sus depósitos. Hoy regalan dinero para poder prestar, son los tipos de interés negativos, está ocurriendo en Europa, por ejemplo cuando los inversores prestan a Alemania comprando su deuda pública; o a España.

Rajoy, con su simplismo, -maldita gracia tiene-, presumía hace pocos meses de lo bien que lo estaba haciendo su gobierno, no pasa nada por el crecimiento desbordado de la deuda pública española, pretendió minimizar el problema diciendo que; hasta los extranjeros pagan dinero por tener nuestra deuda. Se refería a los tipos de interés negativos que tenían los bonos españoles, en los primeros años de la crisis el Estado vendía con dificultades bonos pagando un interés por ellos, desde 2015 las emisiones del Estado son compradas por inversores que no cobrarán intereses, casi, y en ocasiones pagan por tenerlos, -son intereses negativos-. Prestar dinero a los estados les cuesta, poner dinero a resguardo de la deuda pública europea, está penalizado. La deuda pública alemana que se ha convertido en uno de los almacenes del dinero mundial, sustituyendo el papel del oro en otras épocas. Más de dos billones de dólares en bonos tienen rentabilidades negativas.


Vivimos una anomalía histórica, sin duda con nuevas contradicciones en cada aspecto relacionado, es el signo de los tiempos líquidos que afecta a la política, la economía, la sociología, las relaciones personales… ¿Como trastocará esta situación nuestras vidas?, es pronto para saberlo, tampoco está claro si durará mucho tiempo, o podría empezar a remitir con las subidas de tipos que ya comenzó la FED de Estados Unidos. Y la inflación que aparece por Europa. Por ahora las contradicciones dan vueltas entre los ganadores y perdedores de esta situación.

Los multimillonarios tenedores de liquidez, los ahorradores grandes y pequeños, se ven perjudicados, nadie les paga por su dinero; los pensionistas que tienen ahorros en fondos de pensiones y de inversión tendrán menos retribuciones al reducirse los tipos de interés; un problema grave tendrán las compañías de seguros al obtener menor rentabilidad o déficits por los seguros comprometidos; tipos bajísimos y dinero a borbotones crearán inflación. Por el contrario los tenedores de deudas, los deudores, los que deben dinero, sean estados, o particulares con sus hipotecas, se ven favorecidos, pagan poco por sus deudas al estar los tipos de interés cercanos a cero, -como el Euribor-, también las empresas pagan menos por sus préstamos, por lo que podrían sustituir deudas anteriores más caras, también se benefician los exportadores con un euro debilitado por tipos tan bajos, lo cual a la contra perjudicará a los emergentes al encarecer relativamente sus monedas haciéndolos menos competitivos, como se vio en 2016, -lo que influirá en su menor crecimiento, que tirará menos de nuestros productos-. Sucede incluso que emisores de deuda, estados o empresas privilegiadas, en algunos casos no pagan casi y en otros son retribuidos, cobran por tener deudas, caso de la deuda pública alemana.

El consumo aumentó, algunos individuos y pequeños capitales prefieren gastar/comprar/consumir a ahorrar. La anomalía impulsa que el dinero salga de los bonos, cuya rentabilidad cayó y llegue nuevamente a la vivienda, a las bolsas o derivados - vuelve a crecer la ingeniería financiera-, buscan obtener beneficios a costa de aumentar los riesgos y las burbujas se formarán, manteniendo un ciclo alcista en las bolsas que no parece corresponderse con la situación de las empresas a largo. El dinero no se vuelca en inversiones productivas, que están paralizadas en Europa, es uno de los efectos colaterales, los tipos a largo plazo próximos a cero no generan expectativas de rentabilidades futuras y el dinero se esconde, los inversionistas, no perciben lugares, situaciones o inversiones concretas con rentabilidad mayor que 0, superior a tener el dinero en depósito o incluso penalizado por tenerlo custodiado.

Desde hace unos años los tipos de interés del dinero a corto, son cercanos a cero e incluso negativos, en Europa desde 2012, empezaron los países nórdicos, Francia y Alemania; ya son una docena de países europeos. En Japón y EEUU comenzaron con tipos bajísimos desde el inicio de la crisis aunque los tipos a largo son más elevados que en Europa. Las gigantescas cantidades de dinero fabricadas por los Bancos Centrales durante esta crisis, Reserva Federal USA, Banco de Japón, Reino Unido, inundaron los mercados, pero no todos los Bancos Centrales realizaron la misma política, mientras en Japón y USA bajaron los tipos de interés desde 2008 hasta ayer, el BCE temerariamente, subió tipos en 2011 marzo-noviembre, triunfaban las ideas del ministro alemán de finanzas Schauble ‘la austeridad genera confianza y ésta empleo’…

Hasta la llegada de Draghi no comenzó una nueva política económica expansiva, dinero barato y compra masiva de bonos. En cuanto a los tipos bajos y negativos, el BCE comenzó a inyectar dinero a través de préstamos a los bancos privados a tipos cercanos a cero, al tiempo que el dinero depositado por esos mismos bancos privados en las cajas de los bancos centrales es retribuido a tipos negativos, los bancos pagan por tener el dinero inmovilizado en su banco central. En teoría el grifo del dinero de los bancos centrales se abrió para inundar el sistema y que corriera utilizado para producir, impulsando la economía evitando la recesión/depresión.

Ocurrió que los bancos privados europeos no ponían el dinero en marcha concediendo préstamos a la inversión privada que no los pedía y prefirieron guardar el dinero en el BCE aún a costa de tener que pagar por ello. Los préstamos privados se estancaron, los bancos no daban créditos, pero lo más importante es que los proyectos de inversión en Europa desaparecieron, el capital no invertía, y cuando éste no lo hace una de las razones es por la falta de perspectivas para obtener rentabilidad a medio largo plazo, ¿eso es lo que está manteniendo tipos de largo cercanos a 0? ¿Por qué está estancada la inversión privada? Pregunta y posibles respuestas deberían ser un tema prioritario de debate, en partidos y medios, pero aquí se mira demasiado tiempo con las luces cortas y no largas. La alternativa está siendo poner el dinero a resguardo, sin cobrar nada por ello, la parálisis, el estancamiento secular. 

Los tipos de interés comienzan a dar la vuelta ¡Huy España!

La FED acaba de subir los tipos de interés 0,25%, un cuartillo, dejando el precio del dinero en una horquilla entre 0.75% y 1%. Esta es la tercera subida de tipos en EEUU en poco más de un año, -la segunda en tres meses-. Hace quince meses abandonaron la senda de tipos cercana a cero y comenzaron a subir distanciándose de los de la eurozona, la perspectiva a largo plazo ya se veía reflejada en las diferentes rentabilidades de los bonos soberanos a 10 años, sirva como ejemplo los correspondientes a Alemania Japón y EEUU.


Lo particular de esta situación, lo que la hace diferente a otras ocasiones, es que suben los tipos y se empieza a actuar como si estuviéramos en una fase de crecimiento económico normal que era el objetivo pretendido al bajarlos, normal es por ejemplo el 3% de crecimiento del PIB en las últimas décadas, cuando hoy en EEUU no se crece más que el 1,5%, dejando las cifras de inversión, empleo, consumo, etc. próximas a una fase de estancamiento continuado. Al tiempo el dinero mundial buscará el dólar que garantizará mayor rentabilidad, lo cual lo revalorizará respecto a otras monedas, lo que podría aumentar dificultades a sus exportaciones, también devaluará el euro lo que mejoraría nuestra capacidad comercial global… todo un mar de contradicciones.




La anomalía de tipos negativos habrá terminado en Europa? Mario Draghi dice que continuará su política de tipos 0 y compra de deuda/activos mensualmente, por ahora. La inflación comienza a hacer su aparición, a pesar de estar controlada en Europa con 1.5%, y con visos de desbocarse en España por encima del 2%, lo cual no fomentaría mantener las mismas políticas expansivas, de hecho comienza a verse un probable final de esas políticas en meses, que ya anticipan las curvas de rentabilidades a 10 años como se puede ver en los gráficos. Por ahora está clara la divergencia respecto al final de la recesión, de tipos y rentabilidades de bonos, que se mantiene desde hace año y medio entre EEUU y Europa. Como también hay diferencias entre las expectativas de inflación a uno y otro lado del Atlántico.




España estuvo a punto de ser intervenida en la transición entre los gobiernos de Zapatero/Rajoy y salvada in extremis por las ayudas europeas que no solo fueron el rescate bancario. La política de compra de deuda española practicada por el BCE, disminuyó la presión de los pocos inversores que la compraban en buenas condiciones para nosotros, y la consiguiente bajada de tipos de interés, evitó el default del Reino de España. A los españoles nos ahorró muchos miles de millones de euros en intereses, ya que desde entonces empezamos a pagar bonos con tipos muy inferiores a los exigidos hasta entonces por la gigantesca deuda, que siguió desbocada durante el gobierno Rajoy.




En el cuadro publicado pueden ver los miles de millones de euros que pagamos anualmente por intereses de la deuda, recuerden cifras de los últimos años y piensen que han sido pagados a tipos cercanos a 0, ahora imaginen esos intereses con tipos establecidos en el doble o triple de los actuales. Sin duda será un enorme y gravísimo problema dentro de un año. Cada punto de subida en los tipos de interés supone 27.000 millones más a pagar anualmente.

Contra esta situación chocaremos en pocos meses, gobierne quien gobierne, los soportes y empujones que nos prestaron las instituciones europeas, principalmente el BCE, se van acabando y volveremos a encontrarnos en situación precaria, los grandes desequilibrios que lo provocaron siguen estando ahí. No hubo reforma fiscal, ni energética, ni de las administraciones públicas, etc. etc. Ha habido un esfuerzo en la devaluación interna salarial, una precarización enorme del mercado laboral como forma de aumentar la competitividad, luego una siesta dejándose mecer por el enorme descenso del precio del petróleo, los bajos tipos de interés del euro y la compra de deuda por el BCE.