jueves, 8 de mayo de 2014

Sin cambios en el funcionamiento lo demás no servirá



 
Los partidos políticos son la institución con menor confianza ciudadana. 
Esto es un problemón, máxime sumado a la excesiva confianza en 'instituciones armadas' y medios de comunicación.



Mi escepticismo aumenta con los grandes proyectos ideológicos que pretenden reelaborar, reinventar o refundar, porque en el terreno de las ideas y de la abstracción mirando a las ilusiones muchas cosas pueden ofrecer bonitas imágenes, pero la realidad está abajo, por ello miro al suelo, al sistema organizativo que potencie iterar dentro de los partidos y hacia afuera, valoro la democracia interna de las organizaciones e instituciones porque esas dinámicas trascienden socialmente.

Sigue habiendo ayuntamientos en los que no se deja hablar a las concejalas, y ningún proyecto ideológico va a permitirlo o atacarlo, pero ocurre, y no es fácil encontrar los medios para impedirlo. Y me sigo preguntando cómo es posible que aún hoy, este verano, ayuntamientos de diferente signo (PP-PSOE-IU) presenten planes de ajuste, en folletos lujo o Dvd de distribución gratuita, (y a la vez siguen potenciando iniciar proyectos faraónicos). Mal deben funcionar los partidos cuando nadie les asesoró desde hace 3 años para hacerlo entonces.

Mis preocupaciones las formulo con las siguientes preguntas a las que no encuentro sencillas respuestas cuando deberían tenerlas altamente clarificadas. Por qué han fallado los detectores? por qué no han saltado medidas que impidieran o frenaran tanta insensatez? por qué no existen más organismos y prácticas políticas que permitan y posibiliten influir permeablemente a la sociedad civil en los partidos? y dentro de éstos en los órganos de gobierno de tanto proyecto público.

Nuestro elemento esencial de poder ciudadano es la capacidad de influir en lo político, en lo que nos rodea, en lo cercano, si en una organización lo permiten y potencian, si explícitamente lo consideran importante en el proyecto, éste deberá tener una atención distinta a si no lo tienen en cuenta, y ello por encima de sus precisiones comunistas o socialistas, izquierdistas, etc.

A toro pasado algunas explicaciones teóricas pueden ser útiles, otras ni de lejos aclaran nada de lo que ha ocurrido, y por supuesto las grandes abstracciones de poco sirven en las calles, tajos y bares, entre los ciudadanos. Por el contrario hubiera sido muy eficaz haber sacado el debate político a la calle, y no evitarlo, dejándolo reducido a cenáculos aislados, acercarlo a la gente y hablar de cosas concretas: de política fiscal,(el PP lo ha hecho) y la necesidad de los impuestos para una mejor sociedad, de la conveniencia de lo público por eficiente, en la sanidad, en la educación y no solo de la denuncia de las privatizaciones, porque lo que hay que demostrar a la gente es que es más beneficiosa una cosa que la otra.

No es muy útil estar básicamente a la contra, contra la reforma laboral, contra el paro, contra la crisis, hubiera sido mejor formular medidas concretas en la reforma que proponían los sindicatos e izquierdistas hace años, los planes de creación de puestos de trabajo alternativos a la construcción, los sectores productivos a impulsar, el trabajo con células madre y su importancia en la salud de las personas, la necesidad de la muerte digna y la eliminación del dolor humano, valorar más el trabajo y quienes lo hacen, y despreciar la especulación y especuladores, reconocer lo que tenemos conseguido y sacar valores al debate de la calle …

En definitiva las izquierdas para calar deben poner más énfasis en las etapas que en los finales, la ideología hay que concretarla hacerla terrena, pensar más en los medios que en los fines. Hemos perdido el discurso comprensible y clarificador de la política en la calle, y lo hemos dejado para que lo soporten los medios de comunicación, terreno en el que las izquierdas siempre estarán en desventaja. Estas son algunas razones que explican el triunfo continuado del PP en Madrid y en Valencia.

Las primarias de Madrid en el PSOE en el fondo lo que están discutiendo es algo relacionado con este asunto. Imágenes y sonrisas, nombres y comunicación son importantes, pero la base de cualquier proyecto son los ciudadanos, afiliados y militantes, los equipos de trabajo, los proyectos e ideas discutidos, las relaciones de los militantes con la sociedad civil, los individuos que participan en esos proyectos y su poder de intervención en los mismos, y por descontado poder evitar que sus líderes cometan atropellos, incluso apartándolos de sus cargos o echándolos.

Extractos del trabajo ‘Un ere a la izquierda’, (21/11/ 2010)

El problema es mas de renovación social que de otra cosa, los partidos están bastante muertos y mal dirigido su arsenal de fuerzas, se pierden en grandes programas y poco en el funcionamiento diario. ¿De qué sirve el programa PSOE, sus sueños e ideología, si el partido, la militancia, los órganos de poder, todo se ha quedado mudo ante un solo tipo? ZP con otros 2 o 3 individuos ha podido hacer y deshacer a su antojo sin que nadie diga nada. No han fallado los grandes temas, sino el funcionamiento interno, lo concreto a ras de suelo. 

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